Aunque parezca algo secundario o que no tiene nada que ver, la distribución de una oficina sí afecta (y mucho) a la productividad y a la eficacia. Una oficina mal distribuida afecta a cómo los empleados desarrollarán su trabajo y por ende también a la parte directiva, pues todo es una cadena.

La distribución del espacio de trabajo no es un dogma, pues cada oficina u empresa tiene unas necesidades diferentes y en función de estas hay que adaptar la distribución de todo, pero sí que existen algunas reglas comunes que ayudan a tener más armonía arquitectónica.

Mostradores para recepción

Beneficios de una buena distribución de la oficina

Hace unas décadas lo habitual en las oficinas eran los famosos cubículos, una especie de minúsculos despachos individuales para que cada trabajador tuviera su espacio y desarrollar ahí su actividad.

Un cuadrado acristalado, montañas de papeles, teléfonos y máquinas de escribir. Sin nada de interacción social, lo importante era que en la jornada apenas saliese de ahí.

Hoy en día la interacción con los compañeros es clave, pues además de mejorar el clima de trabajo también aumenta la productividad. Los trabajos se han convertido en una segunda familia donde la armonía es fundamental.

Esta evolución a una sociedad más social se trasladó a las oficinas, donde comenzaron a ejecutarse zonas abiertas y espacios colaborativos.

El principal beneficio de una distribución adecuada es, sin duda, la comodidad y versatilidad de los espacios de trabajo. En una oficina cómoda y multidisciplinar los empleados estarán mejor organizados, más motivados para trabajar y socializarán mejor con sus compañeros, lo que hará más fácil la colaboración e incrementará la productividad.

IDEAS PARA REFORMAS DE OFICINAS

Claves para hacer una distribución óptima en la oficina

Y la pregunta es, ¿cómo mejoro la distribución de la oficina? Lo primero de todo es conocer los límites, es decir, cuánto espacio hay, pues  efectivamente cuanto más grande sea la superficie más opciones hay. Aunque en espacios pequeños también se pueden hacer las mejoras necesarias para cambiar totalmente las zonas de trabajo.

El concepto abierto es lo fundamental: fuera tabiques innecesarios, despachos o cubículos diminutos.

Los espacios colaborativos dan sensación de amplitud y hacen que los trabajadores estén en contacto permanente. Equipos de diferentes áreas más unidos, lo que dará fluidez al trabajo.

La luz natural, importantísima: si las condiciones del edificio lo permiten, es fundamental aprovechar al máximo la luz natural. Ventanas grandes por las que entre la luz y al no haber tanto tabique, la luminosidad impregna la oficina.

Si la ubicación de la oficina es interior o no hay presupuesto o espacio para ventanas grandes, se puede apostar por la luz cálida.

¿Qué mobiliario utilizar?

En Iberdeco contamos con todo el mobiliario que necesitas para equipar tus espacios compartidos de trabajo.

Contamos con una amplia gama de sillas ergonómicas, mesas de colectividades, mamparas, muebles para la zona de recepción diseñados exclusivamente para este fin…

Tras una redistribución de espacios lo aconsejable es poner mobiliario acorde a los nuevos espacios para que se aproveche al máximo cada centímetro.

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